Siempre que voy con mi familia a la Venta del Rayo a comer, paramos
antes en el Puente de Don Manuel o en Zafarraya, la verdad es que siempre me
confundo. El caso es que antes de llegar siempre nos aprovisionamos con el
estupendo aceite de aceituna verdial y del maravilloso pan romano, del que no
he podido parar de probar y hacer mis propias versiones hasta dar con esta, que
con gusto os cuelgo.
Me disponía a relatar la receta, pero seria muy tonto si
antes no aprovechara para contaros, que el pan romano de la foto, fue cocido en
un autentico y antiquísimo horno de leña.
Familia Salamanca-García, gracias por todo!!!
Ingredientes:
500 gr de harina
150 gr de Aceite verdial o cualquier otro buen aceite
3 huevos
150 gr de azúcar moreno
Un pellizco de sal
Un golpe de anís
8 gr de levadura fresca de panadería
½ cucharadita de levadura de bizcocho
Canela
Ralladura de cítricos
Un molde engrasado y espolvoreado con azúcar moreno
En un recipiente en el que nos resulte cómodo amasar,
depositaremos la harina, la levadura, el impulsor, las ralladuras, la canela,
el azúcar y la sal.
Reunidos todos los elementos secos, añadir el aceite, los
huevos, el anís y comenzar el amasado. No os preocupéis, que no hará falta
matarse, con un amasado breve de tres o cuatro minutos será más que suficiente.
Finalizado el amasado, cubrir la masa con una gasa húmeda y
dejar fermentar hasta que doble su volumen.
Y ya solo queda hornear, esta masa os dará para al menos dos
panes, por lo que distribuir la masa en moldes engrasados a vuestro antojo y
hornear sobre tres cuartos de hora a unos ciento ochenta grados.