viernes, 27 de marzo de 2009

Los viajes del Cheff: Extremadura



Hola a todos!!! Como ya os habréis dado cuenta, en los últimos días he tenido bastante olvidado el blog, es lo que tiene estar de vacaciones. En esta ocasión el chef ha paseado su oronda panza por Extremadura de donde os puedo asegurar que vuelve más atocinada todavía, pero que conste que la culpa no es toda mía y es que los extremeños no te dejan muchas opciones.... Creo que en Extremadura hasta los gorriones son ibéricos y claro no hay quien se resista.
Son bastantes cosas las que me han sorprendido durante mi periplo por esas tierras: sus quesos, sus múltiples licores, la calidad de su jamón (indistintamente de su precio) y de sus carnes (sobretodo la de esos cerditos negros que corren entres las encinas), sus denominaciones de origen…
Lo que más me ha sorprendido es lo mismo que me sorprende cada vez que salgo de Andalucía y no es otra cosa que lo bien que saben vender en otros lugares sus productos y la gran cultura gastronómica de la que disfrutan.
Respecto a la maestría con la que te meten sus productos por los ojos nada más pisar sus dominios nada tengo que decir. De sobra es sabido que el extraordinario aceite de oliva italiano en realidad es de Jaén y que el mejor atún del mundo aunque se coma en Japón es de Barbate. Por lo que discutir o polemizar sobre este tema me parece cosa inútil, ya que tanto a gobernantes como a “andazulitos” en general, parece no importarles mucho. Se podría afirmar que cada uno tiene lo que se merece…

De la diferencia de cultura gastronómica sólo puedo sentir envidia y es que me parece increíble que en cualquier supermercado cutre o tienducha de barrio puedas encontrar de todo, y digo de TODO. Ya no sólo sus propios productos, sino materias e ingredientes que en Málaga sólo se pueden encontrar en tiendas gourmet o étnicas. Y esto lo sé porque una de mis raras costumbres cuando viajo es investigar en todos los supermercados o mercados de abastos que se ponen en mi camino. En Cáceres lo que encontré fue sorprenderte y envidiable: variedad de setas y verduras, frutas exóticas, diversidad de licores, especias orientales…. Y todo esto en establecimientos de barrio con escaso o ningún glamour… En uno de estos establecimientos incluso tenían sake, SAKE!!!!... La última vez que necesite este maravilloso destilado de arroz para una receta, me tuve que patear medio Málaga, y todo para nada, ya que al final claudique y tuve que pagar una cantidad exorbitada en donde ya os podéis imaginar.... Sin embargo, en Cáceres lo tenían en un super que se llama “Tambor” y a tan sólo diez euros.
Que más os puedo decir, mientras que por estos lares nos conformamos con echarle hojitas de hierbabuena al puchero, en otras provincias colindantes están empezando a incluir en su cocina casera, ingredientes, técnicas y conceptos que en Andalucía solo podemos encontrar cuando vamos a un restaurante de cierto nivel. Espero que la situación cambie lo antes posible, para que también por aquí podamos seguir disfrutando en casa, de nuestra maravillosa tradición culinaria de siempre, pero aderezada con las últimas novedades gastronómicas. Recordemos que de todo esto ya disfrutan pueblos con fama de ser muchos más “cerrados”, como los catalanes y los vascos.

3 comentarios:

Valdomicer dijo...

Como cacereño que soy, te doy las gracias por tus elogios.
El super se llama Tambo, sin "r".
Y, si eres aprendiz de chef, no quiero ni pensar qué será de tí cuando aprendas.
A partir de YA te pongo entre mis favoritos y te piratearé recetas a barullo.
Si crees que me paso, llama a la Guardia Civil.

Chef dijo...

Me encanto tu tierra, muchas gracias por tus comentarios. Un saludo.

vivi dijo...

En breve tenemos planeado un viaje a Cáceres, me gustaría que me recomendaras algún sitio donde parar a tomar una tapita!
Gracias Chef!